[Reseña] Ori and the Will of the Wisps (Xbox One)

Una historia emotiva con una jugabilidad soberbia.

Ori and the Will of the Wisps es la continuación directa de Ori and the Blind Forest, en donde nuestro espíritu favorito pasas días en Nibel, con el nacimiento de Kobu, una pequeña búho, que tiene problemas para volar, pero luego de un descubrimiento que tiene que ver con su origen, volará nuevamente y al probar su vuelo, nos lleva a perderla en una tormenta y terminar en un lugar totalmente distinto, donde dará comienzo nuestra nueva aventura.

Historia

Esta secuela del juego de 2015, presenta la continuación directa de los eventos de Ori and the Blind Forest. Ori, se encuentra en Nibel, disfrutando de la paz y tranquilidad junto con Naru y Gomu, pero también se suma una nueva integrante a nuestras aventuras, Ku, una buho recién nacida e hija de Kobu, personaje del juego anterior. Luego de verla crecer un tiempo, nos damos cuentas que la pobre no puede volar bien, porque tiene un ala medio rota, luego de encontrar en su huevo una pluma de sus padres, podrá volar, pero con el primer vuelo terminamos perdidos en una tormenta en la tierra de Niwen.

Niwen, es una tierra totalmente nueva para explorar, llena de nuevas criaturas e historias para descubrir. Debido a la tormenta, nos separamos de Ku, y nuestra misión será encontrarla lo antes posible, ya que está nueva tierra tiene amenazas que no conocemos. El juego nos pone rápidamente en un rol principal, debido a que Ori es un espíritu, Niwen, necesita justamente de nuestras habilidades para recuperar su gloria perdida.

La historia es simple pero hermosa, donde cada personaje tiene algo que cumplir en nuestro camino, desde los Moki, una especie de suricatas tímidas, hasta Kwolok un sapo sabio gigante que nos contará como Niwen llegó a estar en esta decadencia.

Ori and the Will of the Wisps, nos pone enfrente un relato que cambia constantemente, en la que nos relacionamos profundamente con el sufrimiento y la depresión por el cual están pasando estos personajes, y lo mucho que les hacía falta la esperanza en sus vidas.

El juego nos lleva por un camino lleno de emociones, desde la esperanza, la tristeza, el duelo, la felicidad, la sorpresa y hasta el odio, todo porque los personajes con su simpleza, le dan unas capas muy profunda a la historia que nos presenta Will of the Wisps.

Ori, nos ofrece una mágica historia en donde el jugador jamás se sentirá aburrido, ya que en todo momento nos dará el pie a buscar la próxima puerta o respuesta que nos haga continuar para poder descubrir cómo continúa la aventura.

Jugabilidad

Una de las mejores cosas que tiene Ori and the Will of the Wisps, es su jugabilidad, llena de posibilidades y de todo tipo de habilidades que nos harán recorrer cada lugar varias veces, para descubrir todos los secretos que hayan.

El juego ofrece una experiencia de plataformas impresionante y totalmente inmersiva. El juego incita a la curiosidad del jugador de manera constante, las misma aventura le pondrá una especie de mini-barreras, para que el jugador tenga que volver sí o sí a ciertas áreas una vez que destrabe nuevas habilidades, para llegar más lejos.

Ori nos ofrece una serie de habilidades pasivas y otras activas, que son las que usaremos para movernos, mientras que las otras nos ayudarán a conseguir ciertos atributos como pegarnos a la pared, agarrar orbes sin necesidad de estar cerca y otro tipo de cosas. Las habilidades activas como pegar con una especie de espada o un martillo, se tienen que asignar a ciertos botones, tres como máximo, pero se pueden variar en cualquier momento.

Una de las cosas más exigentes de Ori, es el timing, que en el juego cumple rol principal, ya que apretar un salto o botón a destiempo, nos significa perder vida o directamente morir. Gran parte del juego es explorar para arriba, y esto quiere decir poder llegar lo más lejos posible, por eso el timing es esencial, esto incluye varias peleas con jefes.

El modo de combate es completamente intuitivo, algo que se da de manera natural para el jugador, Ori, también nos pide que elijamos muy bien nuestras habilidades, debido a que si elegimos muy mal al principio las habilidades equivocadas, tardaremos más tiempo del requerido para pasar el juego.

El mapa del juego es inmenso, dándonos todo tipo de caminos para recorrer, el jugador deberá tratar de descubrir todos los recovecos para poder adquirir el mapa de cada zona que nos dará un personaje especifico. Esto es algo esencial para llegar al final de la aventura.

Una de las cosas que más molestan del juego es que tiene glitches y bajadas de FPS, bastante seguido siendo muy obvia su falta de un parche inicial, esto hizo que hasta en mi caso, se trabaron varios personajes y tenga que empezar la historia de nuevo.

Pero más allá de estos problemas el juego tiene una jugabilidad increíblemente adictiva, donde todo en el entorno te empuja a recorrerlo y destrabar cada uno de sus secretos, así pudiendo terminar con el 100% de exploración.

Gráficos y Sonido

Una de las cosas en las que más se destaca el Ori and the WIll of the Wisps es su hermoso e impresionante apartado gráfico que mezcla, 2D con 3D, además de su propio estilo único, esto le da al juego una perspectiva muy particular y totalmente personal, haciendo que el jugador se enamora instantáneamente con lo que ve.

Cada una de las cosas que se ven en pantalla está viva, desde las hierbas, las plantas, las criaturas, hasta el agua, todo tiene su propio trabajo que hace que se note mucho, la exhaustiva atención al detalle que puso Moon Studios al juego, en lo que refiere a la realización del mapa y cada una de las áreas de Niwen. Una de las cosas que más cuidan es la iluminación, algo increíble en el juego Ori y todo lo que brilla le da otra vida al entorno, y cambia totalmente la manera de absorber el juego.

La oscuridad y la luz, son el núcleo del juego, donde sus creadores nos muestran esta dicotomía en todo momento, asentando cada vez más la idea, pero toda luz necesita una poca de oscuridad para poder tener un balance y eso lo dejan en claro en cómo está hecha cada criatura, sobre todo los jefes finales.

Ori es un personaje pequeño, pero lo bien hecho que está, es remarcable, Moon Studios, lo hizo de manera sublime, este pequeño espíritu fue hecho para que entendamos todas sus emociones con solo mirarle los ojos, o sus orejas. Todo lo que él experimenta, el jugador lo siente como si fueran uno solo.

En lo que respecta al sonido, también es algo muy bien cuidado, la banda sonora transmite una melancolía tremenda, muy acorde a la historia que nos hace vivir el juego. Además que los efectos están muy bien hechos. Todo lo que refiere a este ámbito está hecho de manera superflua.

Conclusión

Ori and the Will of the Wisps, es uno de los mejores juegos de plataformas y aventuras que hay actualmente, llevando el género a un nuevo estándar para los tiempos que corren. Una experiencia íntima y hermosa, llena de matices variados y muchas emociones. Cualquier jugador se sentirá más que realizado luego de terminar esta aventura.

Lo bueno

  • Gráficos bellísimos.
  • Banda Sonora.
  • Jugabilidad totalmente adictiva e intuitiva.
  • Historia.

Lo malo

  • Le falto un parche inicial para que no tenga tantos bugs.
Overall
9/10
9/10
  • Graficos - 10/10
    10/10
  • Sonido - 10/10
    10/10
  • Gameplay - 10/10
    10/10
  • Historia - 10/10
    10/10
  • Rejugabilidad - 5/10
    5/10

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