[Top] Los 12 juegos de la década by Cardo

Mirar hacia atrás a diez años maravillosos de videojuegos y hacer una selección lo suficientemente concisa e interesante es una ardua tarea.

Siempre habrá géneros y momentos de la industria que no se encuentren representados y versiones encontradas con otras personas, pero es lo bonito de que esta labor sea también mirar hacia dentro y ver qué ha calado más dentro de sí videojueguil-mente estos últimos años…

Dejando esto en claro, diré que este no es necesariamente un top jerárquico, pero que sí dejaré para el final el que para mí fue el juego de la década.

Sin más preámbulo, estos son mis doce juegos de la década:

Fortnite

A estas alturas de la vida creo que es imposible negar la influencia y éxito que llegó a tener la apuesta Battle Royale de Epic Games. Pero el juego está en esta lista no solo por el impacto mercantil, que no creo sea suficiente razón para montarlo en un pedestal, sino porque Fortnite es una obra maestra.

Una obra maestra que comprende los factores construcción, destrucción y un manejo del entorno de forma impresionante, en una combinación entre un juego de construcción con un Battle Royale, con una configuración de controles y un manejo brillantes y que se abanderó este último género por mucho tiempo, muriendo y volviendo a nacer recientemente.

No es la fama ni los bailecitos ni las skins (que también), es que Fortnite es Fortnite.

Dark Souls

Poco he jugado de la saga Souls, pero si hay uno que destacar por lo que hizo en la industria y la enseñanza que deja es Dark Souls, el primero.

Poco he de decir de su brillante sistema de combate, la construcción de su mundo distópico apasionante y de su banda sonora que no se haya dicho ya. Este juego representa la decadencia humana como solo lo puede hacer un videojuego: mediante un desafío sin par.

De las secuelas se podrá hablar mucho, pero el que considero merece el puesto aquí es este.

The Wonderful 101

Llamando a todas las unidades: The Wonderful 101 figurará en un top de juegos de la década por primera vez (eso asumo y espero me equivoque).

Hablando del tradicional «buen diseño», el juego de Kamiya que debería estar aquí es tal vez Bayonetta 2, juego al que también le tengo una admiración profunda pero que es una extensión casi natural del primero que salió en 2009. Pero para mi The Wonderful 101 es una joya que no merece caer en el olvido.

Por otro lado, The Wonderful 101 representa el trabajo en equipo, e incluso más que eso el trabajo mancomunado. Nos dice que todos podemos ser héroes, y que si nos unimos, ni siquiera una invasión alienígena podrá con nosotros. ¿Y lo mejor? Lo hace con las capacidades únicas de este medio interactivo.

Splatoon

Nintendo fabricó muchas obras maestras esta década, como es costumbre. Entre ellas una que no se puede dejar pasar nunca y que naturalmente tuvo secuela: Splatoon. Y me refiero al primer juego porque fue el que subvertió una vez más los estándares de un género, como sabe hacer la compañía japonesa.

Cambio balas tradicionales por tinta, y construyó todo un universo de shooter alrededor de la mecánica de pintar. Coherencia pura y locura estética a más no poder.

Toda una nueva cultura para el universo pop creada y una banda sonora de no olvidar. Diversión, es decir, Nintendo en su esencia más pura, al fin y al cabo.

Papers, Please

La vida puede ser muy bonita a veces. Lo es cuando un juego como Papers, Please recibe la atención y el reconocimiento que se merece.

No es perfecto, ni una obra maestra, pero es un juego que representa de increíble forma la crueldad de los conflictos silenciosos entre naciones. El día a día de las barreras nacionales no es sencillo, menos aún cuando le juego pone a prueba tus límites, cuestiona tu moral y te dice que así es la vida.

Mecánicamente es además brillante, un sistema de point and click bien planteado, sin pretensiones ni gráficos o animaciones exuberantes e innecesarias: solo la esencia del juego al rojo vivo.

Super Hexagon

¿Qué dices, Cardo? ¿Vas a meter un título que se juega con dos botones y se puede completar en menos de diez minutos en esta lista?

La pregunta es otra, ¿cómo no meter en esta lista a un juego que logra tanto con un input tan sencillo? Es la epítome de lo que se puede lograr mediante movimiento en esta industria, la laberíntica y cercada búsqueda de escape en mundo cruel está representada en este juego.

Y es súper complicado -claro, no puede ser de otra forma-, pero es parte de su esencia. De paso, para los motivacionales, funciona como coach. No te va a permitir darte por vencido mediante comandos de voz.

Driver: San Francisco

El complejo de la lista, ya que no se puede conseguir legalmente hablando. Pero Driver: San Francisco es tremendo: combinando conducción con telepatía y tele transportación. Su interfaz es verosimilitud pura y aunque su historia pase de agache, siempre podré recordar con cariño las horas que le pude dedicar.

Es un juego que muchos considerarían Doble A y bastante extraño, rozando en lo ridículo, pero son los videojuegos el medio que menos miedo debe tenerle al ridículo, porque sino no habrían juegos como este.

Super Mario Galaxy 2

He tenido que ceder ante la crítica «especializada» esta vez: Super Mario Galaxy 2 es el juego de Mario de esta década. Estaba pensando fuertemente en reemplazar este por Odyssey, pero miro en retrospectiva y sencillamente no puedo.

Esta entrega del fontanero mejora tantas cosas y plantea tantas ideas geniales y divertidas que es el que más se acerca a lo que amo de Mario: la diversión de sus niveles, así no sean para explorar (a veces sí para apreciar).

Seguramente Odyssey sea superior, pero no es Super Mario Galaxy 2.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Seguimos con Nintendo, y este no se puede dejar pasar. Breath of the Wild también entra en terreno de obra maestra, con diferencia, e incluso con sus problemas a la hora de plantear coherencia en su aventura.

Es el Zelda más cerca a Zelda que hemos tenido desdeel primer Zelda, posiblemente. El único entre una larga lista de juegos que han cargado con el título sin reducirse a puzzles y mundos pasillo.

Y, por supuesto, uno de los pocos de los años recientes en comprender de verdad lo que significa hacer un mundo abierto, explorable, misterioso y entrañable. Breath of the Wild es mágico, pero para disfrutar de su magia toca jugarlo con el HUD al mínimo y sin objetivos de por medio. Solo el mundo y tú, como en aquel 1985.

Night In The Woods

Entrañable época en la que vivimos: una generación llena de issues mentales en un mundo cada vez más insensible e individualista. Y Night In The Woods está allí para contarlo de forma magistral.

La historia de una joven que se fue lejos de su hogar y cuando volvió se dio cuenta que el mundo había seguido sin ella. Cruel determinación, pero poética y retrospectiva a la vez.

Es un relato videojueguil de humildad, tristeza y probablemente el único de su género que despertó algo en mi esta década.

Rocket League

La ridiculez de hacer un juego de automóviles jugando con un balón se convierte en genialidad cuando se ejecuta tan bien. Aún más entrando al terreno videojueguil donde lo más enrevesado adquiere mucho sentido.

Rocket League entiende esto y confirma su entendimiento con una forma de tratar el movimiento y la gravedad impresionante.

En palabras de BeetBeatBit, el videojuego es más cercano a la arquitectura y la danza juntas que a cualquier otro arte. ¿Y Rocket League? Es pura y bella danza sobre arquitectura.


Menciones honoríficas:

  1. Lethal League – Una reinvención brillante del género de lucha se postró sobre la mesa y pocos o nadie se dieron cuenta. Háganse un favor y juéguenlo.
  2. Downwell Movimiento vertical en descenso. SIncronización, combos y una nueva revisión de los dungeon crawlers que se hace interesante y está perfectamente balanceado. Sus controles táctiles están tan bien implementados que me trago las palabras que he dicho siempre sobre los mismos.
  3. Grand Thef Auto V – No soy fan de las listas de tareas que se disfrazan de mundo para vender, pero GTA V lo justifica mediante interacciones interesantes con este. Tal vez sea demasiado complaciente con el jugador, pero lo compensa un online diverso e interesante (aunque ojalá mejor ejecutado).
  4. Hollow Knight Metroidvania de nivel, con un mundo tremendo por explorar y que contrasta la crueldad con la belleza de una forma impresionante. Dominarlo no es fácil, pero una vez se logra, se convierte en una experiencia sin igual.
  5. Cities: Skylines – El juego al que más tiempo le he dedicado esta generación y esta década. Una burrada de contenido completamente justificada y una infinidad de posibilidades que amplía su horizonte cada tanto con las aportaciones de la comunidad. No es perfecto, pero que no les quede duda que es el mejor del género.

Tal como prometí, el que para mí es el juego de la década (aunque seguramente no es ninguna sorpresa para nadie):

Minecraft

Si Breath of the Wild es discípulo, Minecraft es maestro. Las cosas como son: Minecraft no solo es una obra maestra y un juego que representó el boom de los juegos indies por allá en 2011, sino que es el juego que mejor representa aventura y mundo en esta industria.

Un mundo completamente maleable y sistémico sin tutoriales ni instrucciones ni nada que interrumpa la experiencia maravillosa que es y representa: aventura pura que se vale además de sistemas bien ejecutados como los de construcción, clima (y destrucción, de paso).

He jugado a Minecraft desde que salió y siempre he vuelto a él porque su genialidad no la tiene nadie más. Pero si toca que añadir un elemento más que justifique su lugar aquí, será su comunidad: sigue la línea del juego creando y modificando lo que ya está. Poco más tengo que decir.


Muchas gracias por leer esta lista de juegos de la década creada por mi. Los invito a leer las demás que hemos hecho aquí en Aporte Sur y comentarnos cuáles son sus juegos de la década que cerró.

Me despido. Yo soy Cardo, un abrazo.

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